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domingo, 16 de agosto de 2020

El libro del Swara Yoga - YOGACHARINI VIRGINIA ASRILANT


El Yoga de la respiración nasal  

Respirar nos permite vivir en armonía, nos provee la energía necesaria para lograr la felicidad. El Yoga es lo que nos conduce a ese estado de plenitud, en el cual la respiración es uno de sus pasos, y nos ayuda a enfrentar las exigencias del mundo moderno. El Yoga es Educación Espiritual.

 

1.      Respirar y vivir

Se puede decir que la vida comienza con una inspiración, y respiración tras respiración termina con una última espiración. Es indispensable mantener nuestra salud y bienestar físico para impedir enfermedades y enfrentar situaciones, dependiendo de esto nuestra inteligencia espiritual y energía. La respiración debe ser tranquila para que la mente lo haga.

Hoy en día no nos preocuparnos por entender el origen de nuestros malestares físicos; la vorágine con la que vivimos no nos da tiempo para enfocar la atención en nuestro cuerpo. El deseo de todos es vivir bien, sentirse bien. Hay que aceptar las limitaciones y respetar nuestro sistema corporal, una máquina compleja cuyo eje es la columna vertebral. Cuando esta está flexible, nuestro cuerpo está saludable y jovial, si está rígida, nos hace tener más edad e impide nuestro ascenso en el camino del Yoga.

Para esto, hay que conocer nuestro cuerpo, atender a sus señales. El camino del Yoga expande y desarrolla nuestra conciencia, dirige nuestra mente a cada parte del cuerpo y permite que expandamos una fuerza interior, una energía vital que podremos conducir. La respiración es un instrumento valioso para aumentar esta conciencia corporal. Como existen pocos textos que hablan de esto, el objetivo de este libro es funcionar como una guía práctica para aprender posturas y desarrollar una experiencia propia al respecto.

La respiración es fuerza, energía, vitalidad, indispensable para nuestra salud. Nuestro cuerpo está dividido en dos mitades iguales pero diferentes a la vez, por ella circula una corriente negativa y otra positiva. La finalidad del Yoga es poder equilibrar ambas corrientes, puesto que cuando se desequilibran nos alteramos y no gozamos de vitalidad. Los pensamientos negativos también nos alteran, nos inquietan e influyen en el modo de respirar. Cada acontecimiento deja huella en la respiración. influye. Al observarla, podemos influir en ella, extenderla por el cuerpo: de esto se trata el Swara Yoga y este libro.

El aire es nuestro principal alimento, respirar es la función biológica más importante y toda actividad corporal está vinculada a ella; de hecho, la respiración es el único nexo entre el cuerpo físico y la mente. Por eso es central aprender a influir en ella. Si bien respirar es un acto automático, prestarle atención influye en todas las funciones de nuestra vida consciente e inconsciente. Poder controlar todo el sistema orgánico y nervioso junto con todas las funciones del cuerpo es fundamental para obtener completo desarrollo de las facultades mentales y la estabilidad que deseamos.

  

2.1  El Yoga

Deriva del sánscrito y significa “unir”, “enlazar”. Es considerada una disciplina holística y se remonta hace cinco mil años atrás. Su finalidad era unir al hombre con su entorno, microcosmos y macrocosmos, integrando todos sus planos –físico, mental, emocional-. El objetivo del Yoga es, entonces, unir estas tres fuerzas y se consigue a través de un método que integra la salud física junto con técnicas de respiración y meditación. El Yoga busca la concentración mental, la no distracción por los pensamientos cotidianos. Nuestra tranquilidad mental está asociada al ritmo y flujo de la respiración; si esta se ralentiza, la mente se calma y descansa junto con el resto de las funciones del cuerpo.

El sistema nervioso se divide en dos, el central formado por el cerebro y la médula, y el periférico, formado por los nervios. Las fibras sensoriales dirigen información al central. El sistema nervioso regula los procesos del cuerpo que no podemos controlar. Regulando la respiración y controlando su ritmo, es posible ascender a niveles de conciencia muy sutiles; también esto puede repercutir en nuestra salud, memoria y concentración.

Patanjali, nacido en el siglo a.C. es considerado el Padre del Yoga, por haber sistematizado y ordenado toda la tradición de la filosofía del Yoga, hasta ese momento trasmitida oralmente. Este compendio se llamó Yoga Sutras y allí expuso ocho pasos para integrar el cuerpo físico, las emociones y la mente, y conducir al iniciado hacia el despertar espiritual o Iluminación.

 

2.2 Los ocho pasos

El primero de estos pasos son los Yamas, las abstenciones que debemos practicar para regular y moderar nuestra conducta frente a la sociedad:

-Ahimsa: no lastimar, no matar.

-Satya: no mentir.

-Asteya: no robar.

-Brahmacharya: resistir el deseo sexual, autodominarse para ahorrar energía.

-Aparigraha: no codiciar ni acumular en exceso.

 

El segundo de los ocho pasos son los Niyamas y sus cinco observaciones:

-Saucha: pureza del cuerpo y la mente, tras observar con prudencia y sinceridad.

-Santosha: contentamiento, estado pleno que se produce por servir.

-Tapas: desarrollar fuerza física y claridad mental.

-Svadhayaya: desarrollar el autoconocimiento.

-Ishvara-praidhana: rendir culto y adoración a Dios.

 

El tercero de los pasos son los Asanas, que trabajan y preparan el cuerpo físico, por ser vehículo de lo espiritual. Cada postura prepara al cuerpo, lo considera un insturmento valioso y, si está saludable, nuestra mente descansa tranquila.

El cuarto paso es el Pranayama, el eslabón más importante del Yoga, nos permite mantener la energía vital y su control, así como eludir cualquier enfermedad. De él dependen todas las funciones del cuerpo y la mente para seguir avanzando en el Yoga. Consiste en técnicas y ejercicios de respiración por la nariz, así como de retención del aire.

El quinto paso es Pratyahara o introspección de la mente. Consiste en desconectar nuestros cincos sentidos para pasar al sexto paso, Dharana. Este es la concentración, evitar distraerse con técnicas que nos centran y agudizan nuestra concentración.

Dhyana es el séptimo paso, y es la Meditación, detener los pensamientos para lograr la paz absoluta y la entrega. Así ascendemos al SAMADHI, la Iluminación, un estado de plenitud ansiado e inalcanzable Felicidad.

 

2.3 El yoga moderno y los cinco principios

El Yoga evolucionó y se adaptó al mundo actual gracias a Maestros como Swami Sivananda, nacido en 1887. Gracias a él y sus discípulos, se difundió el Yoga por todo el mundo. Él mismo sintetizó la antigua sabiduría del yoga en cinco principios:

-Ejercicio adecuado: permite lograr la postura estable y óptima.

-Respiración adecuada: provee a todo el organismo un caudal de oxígeno eficiente.

-Relajación adecuada: permite descansar el cuerpo y liberar la tensión muscular.

-Dieta equilibrada: basada en alimentos naturales y orgánicos.

-Pensamiento positivo y meditación: para lograr un estado de calma y paz interior.

 

3. Hatha Yoga

“Ha” significa “Sol” y “Tha”, Luna. Este es el método que busca la perfección física y desarrolla la fuerza a través de posturas o Asanas y la relajación mental, así como de la respiración y las técnicas de relajación. El Yoga busca el equilibrio de las corrientes de energía –Sol y Luna, corriente positiva y negativa- que corren por el cuerpo, así alcanzamos un estado de plenitud y desarrollo espiritual hasta encontrar la felicidad. Sólo este método, entre todos los que existen permite lograr el desarrollo del físico en plenitud.

 

4. Swara, la ciencia de la Respiración

La respiración es la función biológica más importante de la vida y, si bien es un acto automático, podemos profundizarla logrando el equilibrio perfecto sobre nuestra salud. Observarla es retomar nuestros orígenes, el contacto con la naturaleza que perdimos al civilizarnos. Al haberlo perdido, adoptamos la respiración bucal que es antinatural. En las culturas Orientales, el cuerpo es más cuidado y respetado, y la gente vive más gozando de una excelente calidad de vida, cerca de la naturaleza y lejos de las grandes ciudades.

Este libro es una guía teórica-práctica para aplicarse a las posturas de Yoga. La Yogaterapia son técnicas de Yoga que se usan para complementar otros tratamientos como el del médico, psicólogo, etc.

 

5.1 El aparato respiratorio

Se divide en interno –vías respiratorias y pulmones- y externo –caja torácica, columna vertebral, entre otras-. La capacidad vital es el mayor volumen de aire que puede ser expulsado del pulmón. La capacidad pulmonar es el volumen de aire que queda en los pulmones. El centro respiratorio es el grupo de células que controla y regula la frecuencia y profundidad de la respiración, al contraer los músculos respiratorios. El ciclo respiratorio se realiza dentro del pulmón, que recibe aire de afuera y oxígeno. La fase más importante del proceso es la espiratoria, ya que una eficiente exhalación ventila mejor los pulmones y se depura la sangre.

La respiración se produce por la expansión de los pulmones, que se mueven dentro del tórax. El diafragma es el principal responsable del proceso. La fase activa es la inspiración de oxígeno y la espiración es la fase pasiva.

 

5.2 Inspiración y Espiración

Cuando observamos la respiración, podemos hacerla más lenta y completa, liberando gran cantidad de residuos y toxinas. La respiración debe ser relajada y rítmica para que participe el tórax. Los hombres y las costillas también acompañan el proceso. La exhalación ocurre luego de una expulsión final rápida y consciente.

 

5.3 Respiración incorrecta

Al desatender nuestra respiración y dejar que suceda libremente, generamos vicios respiratorios que, sumados al sedentarismo y a la vida moderna, generan malestar en nuestro cuerpo. Si la cantidad de oxígeno que llega a los pulmones es poca, la energía se estanca y produce tensiones en el cuerpo. La espiración tiene que ser más larga y profunda para eliminar dichos residuos. El Yoga, además, nos enseña a llevar el aire a cada parte del cuerpo. Este libro apunta a aprender a dirigir el aire hacia la parte alta, media y baja del pulmón, utilizando las posturas de Yoga.

 

6. Pranayama

Es el control de la energía que se necesita para desarrollar cada movimiento, acto y pensamiento. Todo es prana, está presente en el aire, en el Sol, etc. Esta energía debe circular por los canales de energía o “nadis”, que corren a lo largo del cuerpo. Para esto, los yoguis estudiaron varias técnicas, asociadas también a la respiración pero de manera diferente a la Occidental: además de incluir la inspiración y exhalación, también practican las retenciones.Estas son una pausa para inspirar y almacenar energía, distribuirla, usarla según nuestra necesidad. Esta es la diferencia con el Swara Yoga, ciencia que no realiza retenciones ni pausas estipuladas.

El Yoga enseña a controlar, dirigir esa energía en el cuerpo a través de la respiración. El Swara Yoga se puede practicar en casi todas las posturas, a diferencia del Pranayama.

 

7. Postura correcta

Hay que imaginar una línea vertical y sentarse con la postura de Loto, perfecta, cómoda o cualquiera que sea estable y perfecta para uno; esta es aquella en la que se pueda descansar y olvidar el cuerpo. Al mantener los ojos cerrados, se puede desconectar del entorno para realizar una introspección, y hay que disfrutar del silencio. Luego, se debe recorrer el cuerpo, sentirlo mientras está sin tensión y con el peso repartido. Una vez que la postura se afirma, se permanece con los ojos cerrados, luego observando y acompañando la respiración. Se la debe percibir, sentir cómo es la temperatura del aire y cuando entra.

Hay que tomarse el tiempo para recorrer el cuerpo, liberarse de incomodidades. La respiración baja es la más eficaz porque tiene muchos beneficios, produce masajes a todos los órganos del abdomen. El estrés, la tristeza y ansiedad están asociados a nuestro modo de respirar; regular esto, permite que nuestro cuerpo se purifique y armonice todas las emociones y sensaciones, junto con las funciones del cuerpo.


8. Los nueve Gunas

Según la tradición de Swami Maitreyananda, existen nueve tipos de respiraciones:

Antes de comenzar con la práctica de la respiración, es necesario destapar la nariz mediante Neti, un viejo método de purificación y limpieza nasal. Se realiza usando un pico por el que se introduce solución salina en una fosa nasal y se la aspira desde la garganta para luego escupirla. Otro método para destapar las narinas es el Nadi Sodhana, que consiste en respirar alternando una y otra fosa, ya que cada una tiene una corriente energética diferente. Para equilibrar el cuerpo, hay que purificar los nadis y evitar que una corriente de energía positiva o negativa prevalezca sobre la otra.

 

9. Técnicas para avanzados

Se puede dividir la respiración alta en tres subdivisiones: clavicular, pectoral y dorsal; la respiración media se puede dividir en respiración intercostal, y la baja en lumbar, diafragmática y abdominal. Estas respiraciones tienen beneficios psicofísicos y en el plano emocional. Las respiraciones bajas calman la ansiedad, reducen el estrés. La respiración abdominal Es la más extensa y beneficiosa. El diafragma se activa, empuja los órganos hacia abajo, haciendo que se depuren y eliminen sustancias tóxicas. Si respiramos adecuadamente, nos aseguramos el aporte adecuado de oxígeno y permite vivir una vida plena.

9.1 Posturas

Es necesario adoptar una postura cómoda y permanecer en ella en silencio, sin distraerse, para explorar el cuerpo propio. La postura de Savasana implica acomodarse en el suelo y soltar las tensiones, aflojarse, concentrándose en el diafragma y abdomen. La postura de diamante consiste en sentarse sobre los talones o con piernas cruzadas, visualizar el aire que entra por la nariz y sentir cómo se activa toda la zona inferior de los pulmones, observando la respiración y la expulsión. La postura de la vela es invertida y tiene contraindicaciones para embarazadas e hipertensos, entre otros. Tiene muchos beneficios y consiste en acostarse en el piso y elevar los pies, para luego despegar la espalda del piso de a poco.


9.2 Respiración diafragmática

El diafragma es un músculo con forma de cúpula, hace de techo a la cavidad abdominal y órganos, separándolos de la cavidad torácica, donde están los pulmones y el corazón. Al inspirar, células mandan señal al cerebro y controlan la frecuencia y profundidad de la respiración. El diafragma produce una contracción y empuja a los órganos. Si la respiración diafragmática no se produce, este músculo se debilita. Además este tipo de respiración activa todos los chakras. Disminuye, también, el nivel de ansiedad y permite un descanso efectivo.


9.3 Respiración lumbar

Esta es la última de las respiraciones bajas, se localiza en la parte posterior del cuerpo –en la espalda, cintura y base de la columna vertebral-. Hay que colocarse en postura de sentada, con las piernas extendidas, luego separarlas en la Postura de la Pinza Abierta y dejarse caer lentamente. Para realizar esta postura, hay que sentarse en el suelo, balancear el cuerpo hacia atrás y apoyar los glúteos en el suelo; luego, se debe tomar las pantorrillas o tobillos y dejarse caer sobre las piernas. Hay que exagerar la respiración abdominal, así el vientre se hunde, y mantener la postura respirando con calma.

La postura de la pinza es una variante más cómoda e ideal para liberar el estrés, con las piernas flexionadas ligeramente y dejándose caer con comodidad hasta donde llegue.

 

9.4 Respiración intercostal

Esta es una respiración media y se localiza en la zona media de los pulmones, involucrando las costillas. Se puede realizar tanto en posturas lineales como en laterales, porque se localiza el aire entre las costillas y se activan todos los músculos de la zona. Con la Postura de Sentado, sentado con la espalda alineada, se toman unos minutos para visualizar la respiración, que sea pareja la entrada y salida de aire. Las manos se colocan sobre las costillas. Con la Postura de la lombriz en lateral, la persona se coloca decúbito ventral, panza para abajo, extiende sus brazos hacia adelante y deja una mejilla en el piso; luego camina hacia el lado contrario de la mejilla apoyada, desde la cintura hacia arriba con todo el cuerpo sobre ese lateral.

La Postura del León implica sentarse, alinear la cabeza con la columna y colocar las manos en el piso; luego se comienza a caminar con las manos hacia la izquierda y se intenta visualizar la respiración. El ejercicio puede aprovecharse para eliminar toxinas e impurezas.

La Postura del niño alto consiste en sentarse en postura de diamante, caminar con las manos hasta ubicarlas delante de las rodillas, luego cerrar los ojos y descansar, sintiendo la respiración localizada en la zona abdominal. Luego se pueden rotar las manos con los dedos hacia el frente. Si hay tensión, se debe aflojar. Si la mente se dispersa, hay que concentrarse en la respiración. La Postura del dragón consiste en tenderse sobre el suelo de costado, eligiendo un lateral, luego colocar el codo bajo el hombro y apoyar la mano izquierda delante del cuerpo para que la postura sea más firme; luego, se eleva el brazo contrario hacia arriba, dejándolo caer sobre la cabeza, mientras se despegan las costillas del piso. Al exhalar, este brazo se deja caer para descansar y las costillas vuelven al piso.

 

9.5 Respiración pectoral

Es un tipo de respiración alta se usa para revertir casos de angustia, es ideal cuando existen sensaciones negativas para romper corazas emocionales en el centro del pecho. La postura del pez consiste en tenderse con los brazos al costado del cuerpo y exhalar larga y suavemente. Luego, se ubican las manos bajo los glúteos y se inspira lentamente, sintiendo expandir los pulmones. La postura de la cobra implica tenderse en el piso boca abajo, relajar el cuerpo, acomodarse y dejar que la frente se apoye en el suelo con suavidad. Las manos se colocan bajo los hombres, y se respira lentamente siguiendo el ritmo de cada respiración. Con cada inspiración se intenta rechazar el suelo con las manos, luego se intenta despegar costillas, pecho, hombros y levantar el rostro del suelo sin despegar el ombligo. La respiración debe ser nasal, sintiendo la cantidad de aire que llega.

La postura del arco consiste en tenderse boca abajo y flexionar las rodillas lentamente, luego se lleva la mano derecha hacia el pie derecho y se toma del tobillo; lo mismo se realiza con el otro pie. Al realizar la posición, se exhala todo el aire y se despegan los muslos del piso. Se inspira por la nariz, elevando la cabeza, el pecho y los hombros del piso, observando el aire que entra y sale

La postura del osito es parte de las contra posturas para liberar la zona lumbar. Acostándose en el piso, se tiende en posición de decúbito dorsal y se respira normalmente. Luego se acercan las rodillas al pecho al exhalar, aflojando un poco al inspirar.

 

9.6 Respiración clavicular

Esta es la respiración más alta de todas, por ser corta es considerada una respiración de emergencia, puesto que genera mucha ansiedad y puede marear. La postura del camello consiste en sentarse sobre los talones y descansar atendiendo a la respiración. Las manos se colocan en la cintura y se eleva el cuerpo sobre las rodillas. Luego se eleva un brazo y se toma su tobillo, para desarmarse y descansar en postura de niño. La misma postura se realiza con el otro lado. Por último, la postura se realiza completa, usando ambos brazos. El cuerpo se alarga junto con la respiración, mientras se mantiene la postura.

 

9.7 Respiración dorsal

 Se coloca en la zona alta de la espalda, entre los omóplatos, y sirve para aflojar nudos que se generan en esta zona del cuerpo tan sensible, así como para vencer adicciones. La postura de gato con brazos en montaña consiste en colocarse en postura de gato y repartir el cuerpo en los cuatro puntos de apoyo; las manos deben colocarse con los dedos hacia las rodillas y codos flexionados hacia delante. Hay que observar la respiración y atender la espalda.

 

10. Técnicas para principiantes

Comprende también la respiración alta, media y baja.

 

10.1 Respiración baja

La postura de sentados consiste en sentarse con la espaldabien erguida, luego exhalar profundamente y ubicar el diafragma, sintiendo el movimiento del abdomen y visualizando cómo se llena el pulmón. La postura de Savasana consiste en acostarse en el piso y observar la respiración, al aire que entra y sale.

 

10.2 Respiración media

La postura de la araña en torsión se realiza colocándose en una postura de pie, con los pies separados. Cada mano se coloca sobre cada rodilla y la espalda queda paralela al piso. El cuello debe relajarse y la respiración se hace lentamente.

 

10.3 Respiración alta

La postura del medio puente consiste en tenderse boca arriba y comenzar a flexionar las rodillas, colocando las plantas de los pies en el suelo. Luego, se toman los tobillos contrayendo los glúteos, para despegar la espalda del piso.

 

11. Respiración profunda

Es igual tanto para principiantes como avanzados, y consiste en inspirar en forma profunda, para absorber gran bocanada de aire al inspirar y llenarnos o vaciarnos al exhalar. Con esto, podemos soltar las emociones negativas y depuramos la sangre. Es recomendable realizar todas las prácticas al aire libre y aprovechar la naturaleza, o frente a una ventana abierta para respirar.

 

12. Respiración completa

En principiantes se comienza por el Savasana. Tendidos en el suelo, hay que sentir la respiración, con cada exhalación, se vacíen bien los pulmones y se inspira luego por la nariz, llenando la parte baja, la zona media y por último la tercera parte de los pulmones. Las manos pueden colocarse allí para sentir el proceso.

En avanzados, con la postura de sentados más cómoda, se permanece sentado unos minutos mientras se observa el aire que entra y sale. En la siguiente exhalación, se hunde el abdomen y se trata de percibir el movimiento del diafragma.